QUIÉNES SOMOS
Atravesamos un momento excepcional. Arrastramos las consecuencias de la crisis del capitalismo, iniciada en 2008 y no resuelta aún, donde no sólo se puso en cuestión la histórica hegemonía estadounidense sino la capacidad del modelo de dar respuesta a las necesidades económicas y sociales del momento. Esta crisis sin duda se vio agravada con el Covid-19, donde el mundo se puso patas para arriba, las capacidades de los Estados se vieron puestas en tensión y las desigualdades se agravaron. En ese contexto, las estructuras políticas (y las democracias liberales) son fuertemente cuestionadas. Surgen así, en distintos lugares del mundo, derechas radicalizadas que parecen venir a dar respuesta a estos problemas. Derechas alternativas o neofascistas que asumen la radicalidad y la incorrección política como estrategia y desde ahí conectan no solo con sectores altos y medios, sino también con las capas más precarizadas de la población. Derechas que construyen discursos de odio, que promueven la violencia y la intolerancia, que atacan directamente a las mujeres, a las diversidades y a los grupos minoritarios.
Está en curso una reestructuración capitalista que se apoya en una revolución tecnológica, con un fuerte peso de las corporaciones financieras y grados de concentración inédita del capital globalizado. A la vez que, vemos una búsqueda por aumentar los grados de explotación y flexibilización laboral, una destrucción y mercantilización de nuestros recursos naturales y un constante cuestionamiento a los derechos sociales conquistados.
En nuestra región vivimos un escenario de disputa que se configura, por un lado, a partir de la contraofensiva neoliberal que siguió a los proyectos populares y/o progresistas que se impusieron en la primera década de este siglo. Y, por otro, como consecuencia de los límites que tuvieron para transformar las matrices productivas dependientes y extractivistas, hacer frente a escenarios de creciente confrontación política y consolidar entre las mayorías populares valores contrarios al imaginario neoliberal. Al mismo tiempo, el escenario actual en Latinoamérica no se explica sino es a la luz de la capacidad de supervivencia y reconversión que dichos proyectos han mostrado. No obstante, la “segunda oleada progresista” que surgió como una variante más moderada, con procesos de organización menos anclados en fenómenos de movilización popular de largo alcance y con liderazgos menos fuertes, parece haberse acotado a experiencias que aparecen además más aisladas entre sí
En nuestro país, el gobierno de Milei no sólo encarna una apuesta por poner en marcha un nuevo ciclo de transferencia de ingresos y concentración de riqueza, apuesta a llevar a cabo una reconversión radical de la sociedad argentina. Reconversión que supone, por una parte, el establecimiento de una matriz económica más primarizada y más subordinada al capital transnacional y, por otra, un retroceso sustancial en materia de derechos sociales y laborales que derivaría en una estructura social dual, con una gran mayoría precarizada y una elite cada vez más rica y pequeña. Esa aspiración requiere, a su vez, del disciplinamiento duradero del conjunto de los sectores populares y de una batalla exitosa contra todo aquello que remita a una acción colectiva, a un compromiso solidario y a un horizonte de igualdad.
En este marco, consideramos que como espacios intelectuales del campo popular tenemos la tarea de poder comprender el momento histórico y aportar a repensar las herramientas conceptuales que nos sirvieron para leer el mundo (y nuestro país) las últimas décadas. Nuestra mayor apuesta reside en generar nuevas perspectivas alternativas a ese capitalismo neoliberal, que está fuertemente en crisis. Vemos en este momento de crisis una oportunidad para repensarnos y para hacer emerger las canciones que le pongan letra y música al nuevo horizonte de futuro que necesitamos forjar
En este sentido, creemos que es necesario caracterizar las particularidades de esta crisis, analizar cómo llegamos hasta acá y particularmente los aciertos y las fallas de los gobiernos nacionales y populares de las últimas décadas. Es sobre la base de estas reflexiones que creemos, es posible, construir propuestas radicales, con una perspectiva de derechos, feministas y sustentables. Sin duda sabemos que hay muches en este mismo camino. Una vez más, este Laboratorio busca aportar y dialogar con las experiencias que se vienen desarrollando tanto a nivel nacional como regional y global, para ser una semilla más, puesta al servicio de la emergencia de un proyecto emancipatorio que esté a la altura de lo que demanda este nuevo momento histórico y sus nuevas condiciones.